Nuestrooceano

Feel the black sound

Crónica del concierto de Freedonia en la Sala Malandar de Sevilla el 1 de Noviembre 2012

1 comentario

Freedonia en Sevilla. Nada menos que en la Sala Malandar. Una de las mejores salas sevillanas para conciertitos de pequeño-mediano aforo. Un acierto en la elección del lugar para pisar por primera vez esta ciudad.

Llegamos a las 9:30 y, a pesar, de que somos casi los primeros, la cosa se va animando a buen ritmo. Un detallazo, en la zona de merchandising Cristina, una chica simpatiquísima, que por lo visto está con ellos durante toda la gira, nos ofrece una variedad de cosas súper jugosas. El disco en vinilo, ya que originalmente este primer trabajo de Freedonia ha sido grabado en 8 pistas, y en vinilo es como mejor se aprecia este sonido. Por cierto, también incluye un código para poderse descargar el disco en mp3, por si te lo quieres llevar de paseo. El single, que incluye el tema “Heaven bells” y un regalito en forma de versión, nada menos que “Under my thumb (de Mick Jagger, Keith Richards)”. También tenemos, por supuesto, el formato CD y camisetas de todas las tallas. Encima nos comentan que Aurora estará al final del concierto para firmar todo lo que se compre. Evidentemente, caemos y nos llevamos alguna cosilla.

En la sala la gente es muy heterogénea. La variabilidad de edades está comprendida entre los 25 y los 45 más o menos. El montaje de sonido, la entrada del público, la iluminación, todo fluye como ensayado mil veces. Punto positivo para la organización.

 

22:25 Comienza el espectáculo.

9 integrantes en el escenario. Al final de la crónica pondremos los componentes de la banda. Tras unos minutos instrumentales donde los vientos nos presentan lo que nos espera se presenta Aurora. Traje de lentejuelas dorado y manoletinas negras. Rubia platino y labios rojo carmín intenso.

Como la sala es pequeña todo suena como en estéreo, directo al cerebelo. Fuerza y potencia desde el primer segundo, “¡¡clap your hands, come on!!”.

Aurora tiene una voz bestial para este tipo de sala. Suenan geniales en las distancias cortas, como un buen Brummel.

Al final la sala no ha llenado el aforo completo, pero ha faltado poco, y por lo que estamos viviendo aquí sólo se nos viene una cosa a la mente “¡¡ellos se lo pierden!!”. Nada de empezar fríos, nada de ir cogiendo ritmo, aquí todo es calor y energía que contagian al personal instantáneamente. Que gusto da escuchar música de verdad en directo, sin artificios, sin medias verdades, real y desgarradora como la vida misma. Una sucesión de sonidos y estilismos que nos recuerdan a los que nuestros abuelos debieron escuchar alguna vez, si hubiesen nacido al otro lado del charco, claro.

Es la primera vez que pisan Sevilla, aunque estoy seguro que no será la única, ya que la acogida que están teniendo es tremenda. Aurora nos responde abriendo esos ojos súper expresivos que tiene y gritándote en plena cara, pura adrenalina en vena. No hay donde esconderse.

Los 9 componentes del grupo hacen a la sala pequeña. Entre los temas se oye el bullicio de excitación del consistorio. Transmiten una energía apabullante. Los coros lo hacen el trompetista y el clarinete, que se meten completamente en su papel de segunda voz de los años 50. Todos los componentes salen en traje de chaqueta, aunque con variedad de tonos. Es casi como teletransportarse a otra época, a la edad dorada del Belle Époque.

Entre los asistentes al menos hay unos 50 que vienen directamente desde tres cantos. Seguidores incondicionales a los que a medida que avanza el concierto cada vez entendemos más.

Cuando ya llevamos un buen rato de espectáculo, por fin llega la primera balada de la noche. Susurrante, resbalosa y con latidos del corazón de por medio. Un movimiento de caderas se contagia por la sala que, junto a los pelos de punta y las perlas de sudor corriendo por la frente hacen que se convierta en uno de los temas más sobrecogedores de la noche.

¡¡Negraaaa!! Se escucha en el gentío. Sencillamente delicioso.

En contraposición, el siguiente tema sube unos cuantos grados más el termómetro de nuestros pies. Una cosa que me ha llamado bastante la atención, es el control que la banda tiene de lso silencios, muy cuidados y bien utilizados. Hacen que el corazón te lata aún con más fuerza al sentir lo que te espera.

“It hurts” un tema que le hemos escuchado ya en acústico resulta ser la segunda balada de la noche. La interpretación magistral, y el acompañamiento de la banda le sienta divinamente a la canción.

Ahora sí, ¡¡ahora sí que toca el turno del baile desenfrenado!!. Lo vive, se menea, lo sufre, lo siente y sobre todo lo transmite. He de decirlo claro, pocas, pocas veces he asistido a una potencia de voz como esta.

A estas alturas “Hawallan Cosmic” es un bálsamo más que merecido para Aurora, un descanso al guerrero, y a la misma vez nos sirve como ejemplo muy gráfico del nivel de detalle y cuidado que se ha dado a la parte instrumental en su primer trabajo. Como no podía ser de otra forma, ya que el soul principalmente es eso, sentimiento hecho nota musical.

2º trajecito de la noche. Si habéis visto alguno de sus videos, este ya ha caído antes. Lentejuelas más grandes y de todos los colores. Espalda al aire y fuerza renovada. Instantáneamente se mete a la gente en el bolsillo, a la vez que suenan los primeros acordes de “Heaven Bells”. Como me esperaba, irresistible en directo. Cierro los ojos y Aurora me lleva a donde le da la gana. Me sube, me baja, me menea, me susurra, gime, me enciende y me apaga a su antojo. De los mejores minutos de la velada, sin duda, aunque no por ello los únicos, ni mucho menos.

Dios, que calor me ha entrado. La gente niega con la cabeza, grita, asiente….brutal, simplemente brutal.

Con “Shut Up” llega el puro espectáculo. Con una introducción en estilo showgirl todo el teatro se viene abajo entre risas sinceras y abiertas. Todo para contarnos la última llamada que le hizo su novio, y, normal que fuera la última.

Primera tentativa para acabar el concierto. Un grito sordo y apabullante le responde con un NOOOOO!!!. Ante lo cual nos deleitan con su cover de “Under my thumb” de los Rolling. Esto va para los que necesitan rock en sus venas. Este tema va incluido en su single, y en la descarga digital si te compras el vinilo. La canción suena más instrumental, más suave, más ligera quizás, aunque atrevida y adictiva.

“Hold on, I´m coming” domina los impulsos. La gente con las manos en alto, salta, grita, corean cada beat de la batería. Todo es frenesí y algarabía. Si este es el final del concierto soy capaz de seguirlos durante toda la gira andaluza.

Pero no, no es el final, es el preludio del puro divertimento aún a riesgo de nuestras cuerdas vocales. Un feedback desmadrado entre Aurora y el público asistente. Funk y espectáculo a partes iguales. Sudor y afonía entre líneas. Ya se ha descontrolado todo.

Ahora sí que es el final, un final que nadie se cree, por supuesto, pero al menos un paréntesis entre el frenesí de un concierto que se nos quedará grabado como uno de los más divertido a los que hemos asistido.

Pasados unos segundos, como era evidente, vuelven al escenario entre gritos y aplausos.

En el primer bis nos encontramos con que el grupo está súper cómodo entre los asistentes. Iba a poner sevillanos, pero son de tantos lugares que mejor poner asistentes. Tienen ganas de disfrutar y pasárselo bien con nosotros, y ni cortos ni perezosos nos preguntan nada mas entrar aquello de “¿Ready to dance??”

Entre bailes variados se propone un juego. Se divide al público en izquierda y derecha. En medio un pasillo por el que los asistentes de dos en dos irán bailando ante el personal. Para romper el hielo Aurora y Luis Soler se marcan unos pases ante la atenta mirada de todos, mientras la banda anima el cotarro con funky.

El siguiente tema ya lo hemos visto en uno de sus videos publicados. “Memphis train” de Rufus Thomas, que podéis ver aquí.

 

Se fue la luz. Los focos rojos y azules son los únicos que iluminan sus siluetas. El calor y el sudor de la sala embriagan, envuelve, te marea, te hace perder la orientación. La gente se mueve impulsada por el bajo y la batería. Ojos cerrados por doquier, gargantas sedientas y almas a flor de piel. Reverencias al terminar el tema.

Tras el típico “esto es Sevilla y aquí hay que mamar”, nueva salida al escenario con la frase “¡¡Pues vamos a mamar!!!”

“I won´t play your game (no more)” sirve de perfecto preámbulo para el final de festa, que en esta ocasión viene de la mano de “Everything is all right”.

Estando aquí, escuchando esto parece que nada ni nadie nos puede tocar. Señores, que no nos molesten, que estoy disfrutando como un niño pequeño….everything isa ll right….

Autor: Esperanzamar

La música une, es universal, da igual el idioma que hables o si ni siquiera dices una palabra. Hay veces que ha dado igual si te has quedado sordo incluso, se puede sentir, te hace estremecer, saltar, gritar... la vida es mas interesante con ella y por eso deberia ser de libre circulacion. Aqui pongo mi granito de arena

Un pensamiento en “Crónica del concierto de Freedonia en la Sala Malandar de Sevilla el 1 de Noviembre 2012

  1. ¿Cuáles son los planes de Freedonia para lo que queda de 2012 y primeros de 2013?. Suponemos que seguir de gira por salas y festivales, mostrando vuestro flamante disco, ¿pero algo que podías adelantarnos? ¿Eventos importantes?

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